martes, 27 de noviembre de 2012

Un poquito de educación

Hoy en la festividad de San José de Calasanz, patrón de los maestros y maestras y toca manolada educativa en honor a un santo sencillo y trabajador que en contra de sus superiores eclesiásticos fundó en un pobre barrio romano la primera escuela europea pública y hace tanto de eso que ya ni me acuerdo (1597)
Organizó y estructuró  por niveles y ciclos una enseñanza rudimentaria, instauró las calificaciones, los libros de registro, la asistencia del alumnado: sin duda es el padre de la actual pedagogía moderna.
Las actuales escuelas Pías, regentadas por los escolta píos continúan la herencia de es cura oscense que se adelantó a su tiempo.
El maestro sólo abre puertas
La educación es uno de los derechos esenciales del ser humano e incluso ser inhumano. Lo recogen las leyes importantes y las muy importantes: Leyes Orgánicas, Reales Decretos, Decretos, Resoluciones, Normas, Instrucciones... Y se define como un derecho de todos y todas y un deber y obligación hasta determinada edad: en España la educación es obligatoria de los 6 a los 16 años. (EPO: Educación Primaria Obligatoria y ESO: Educación Secundaria Obligatoria).
Actualmente existe una controversia entre escuela pública y privada y o concertada, partidarios de unos y de otros y a menudo nos enfrascamos en discursos y afirmaciones olvidando lo realmente importante: nuestros alumnos, esos pequeños bajitos que no distinguen de maestros de pueblo o de ciudad, uniformes o chandal, de cuotas "voluntarias" o recorte de recursos.
Todos los que nos dedicamos a la enseñanza en general y sobre todo en las etapas de EI y EPO hemos de reflexionar y reconducir la actual educación poniendo el esfuerzo personal como bandera ya que no hay recurso que supla el esfuerzo que cada maestro realiza diariamente en las aulas. No podemos conformarnos y justificar actuaciones varias en la retirada de muchos recursos personales y materiales que la Administración ha llevado a cabo en estos últimos cursos.
No podemos basar una educación de calidad en el manejo y disposición de todos los recursos económicos y olvidarnos de el más importante: el esfuerzo, la constancia y dedicación por y para nuestros alumnos de los maestros. Porque actualmente tenemos demasiados profesionales en nuestras escuelas y colegios y pocos maestros...
                          "Ser maestro es una vocación
y querer ser maestro es una profesión" 
Gracias a todos los maestros y maestras


1 comentario:

dlynch dijo...

 "Ser maestro es una vocación
y querer ser maestro es una profesión".
Estoy totalmente de acuerdo. En mi breve, pero intenso periplo por la docencia, vi con asombro como varias recién nombradas funcionarias no hacían más que quejarse por un montón de tonterías: que si claustro por la tarde, que si reunión con director, que si un padre la hizo llorar, que si un niño no se qué, que si la iban a dar destino en el Bierzo (vaya drama) etc etc.
Para mí la profesión de docente es un privilegio que muy poca gente sabe apreciar.
A todas esas niñatas (gracias a dios no son todas así) que se quejan por trabajar alguna tarde las diría yo un par de cosas:
-¿sabes cuántas horas hace un trabajador/a en la hostelería?
-¿te das cuenta de cuántos domingos abren al año las grandes superficies?
-¿conoces los sueldos medios de gente que no es funcionaria como tú, e incluso de gente funcionaria que están renovando dni´s en ministerio del interior por poco más de 1.000€?
-¿has visto mucha gente que descanse 2 meses INTEGROS en verano?
Y después la podría explicar lo que me produce gente tan poco agradecida con la vida. Y lo que siento al ver a maestras (podían ser hombres igual)que no valoran la enorme suerte que tienen por tener esa bendita profesión.
El problema está en que la vocación cada vez es menor, y hay una gran parte que sólo piensa en las vacaciones y en el sueldo; cuando la mayor recompensa es poder educar y transmitir conocimientos a las generaciones venideras.
Aunque, siendo franco, el sueldo y las vacaciones son muy generosas. Lo digo yo, que he pasado por un montón de empresas y empleos diferentes. Y muy pocos trabajos te permiten vivir mejor (en cuanto a tiempo libre) que un maestro. Es más: no me importaba corregir exámenes hasta las 3 o 4 de la madrugada cuando tocaba hacerlo, porque ¿qué es una lágrima en la inmensidad del océano? O dicho de otro modo: ¿cómo puedo quejarme por hacer horas, si sumando el trabajo en casa no salen casi nunca ni 35 horas semanales? Esto es 25 semanales +2horas diarias a preparar clases o corregir.
Y ahora te digo lo que trabaja un empleado por cuenta ajena en horario estándar: 45 horas semanales de L a V y date con un canto en los dientes si no te toca ir el sábado por la mañana.
Si el cuerpo descansado te parece poco privilegio déjame hablarte del salario de un maestro y el de un empleado medio. Se de mucha gente que añora ser mileurista.
Y al que me diga que es muy estresante tener 25 alumnos por aula le contestaría que el estrés es otra cosa. Es tener que pagar facturas y hacer malabares con la economía porque los sueldos están bajos. El resto son pequeñeces.
A la chica anónima, de la cual no quiero acordarme, y que no valoraba su profesión la diría una última cosa: ¡¡¡que sabrás tú del Bierzo!!! si, bien mirado, puede ser un paraíso; pero ese ya es otro tema...