martes, 23 de septiembre de 2014

LA VUELTA AL COLE SIN MÓVIL

Este anticuado e incomprensible calendario escolar "impuesto" por nuestra querida Administración educativa hace que nuestros hijos y alumnos disfruten de unas vacaciones veraniegas increíblemente largas (83 días en Secundaria y 78 en Primaria). ¡Demasiados días de desconexión hasta para un estudiante!
El caso es que las vacaciones estivales son las que son y nuestros chicos y chicas disfrutan del descanso que se supone por no tener la obligación de ir al cole. La flexibilidad de horarios que dan las vacas con ese amigo inseparable que antes era la bicicleta y ahora se llama móvil. Todo el día y a todas horas (incluso algunos la noche) con el smartphon. ¿Y ahora que empieza el cole y el instituto, qué hacemos ante tal móvildependencia? 
No es tarea fácil desengancharse de esta droga tecnológica. Deshabituarse de la adicción producida por el móvil en los periodos no escolares después de las vacaciones conlleva un largo proceso de adaptación que puede detonar en una de esas nuevas enfermedades tecnológicas: nomofobia (no-mobile-phone phobia', miedo a estar sin el teléfono móvil).
Nada está escrito o muy poco en este problema cada vez más común pero algunos sencillos consejos pueden ayudarte a superar la adicción al móvil:
1. Desactivar todas las notificaciones. Las alertas, sonidos y globos nos producen una gran ansiedad y eleva la necesidad de comprobar constantemente las novedades en el aparato. Pocos se resisten en mirar instantáneamente la pantalla después de un sonido.

2. Marcar un horario. Un horario estricto en el que apostemos por no utilizar el aparato: la noche, las comidas, deberes, etc.

3. Tiempo libre sin móvil. Organizar actividades en las que no se necesite el móvil (será difícil porque los jóvenes asocian casi todo su tiempo libre al móvil). Hacer deporte, leer, parque, etc.
4. Ni fotos ni vídeos. Evitar sacar fotos y grabar cualquier cosa. La mayoría de las veces se quedan ahí para después eliminarlas. Ponerse un límite para hacerse selfies. Uno a la semana debería ser suficiente para colmar el narsicista que los adolescentes llevan dentro.
5. Prohibido en el cole o en instituto. No necesitamos el móvil ni para el traslado al colegio ni para los recreos. Está prohibido en ambos sitios y lo único que conseguiremos es elevar el estado de ansiedad. No hay mejor clase que conversar de camino a casa o al instituto con el compañero de clase con el que siempre se coincide.
6. Los deberes y el móvil son incompatibles. Y también la tablet. El diccionario, los padres y el ordenador son los mejores amigos para solventar dudas. Coger el móvil o la tablet para buscar algo de los deberes es la peor escusa actual adolescente.
7. Juegos de móvil. En casa seguramente tenemos otros aparatos, principalmente consolas para poder jugar sin necesidad del móvil.
8. Grupos de whatsapp. Este si que es un verdadero problema de difícil solución. La aplicación de mensajes gratuitos e instantáneos se está convirtiendo en la principal red social de nuestros adolescentes. Necesitaremos un post completo para desarrollar la idea. Desde luego, es imprescindible salir de la infinidad de grupos en los que están inmersos y desconectar.
9. Televisión y móvil. La televisión y el móvil en la actualidad se conjugan y sincronizan cada vez más. Los programas televisivos buscan la interactividad del espectador a través de los hashtag. Cuando vemos la caja tonta, el móvil debe quedar aparcado.
10. Reto personal. La superación de la adicción ha de ser un reto para el adolescente que ha de ser capaz d superar con la ayuda del adulto. Los padres debemos buscar alternativas para facilitar la superación de esta droga tecnológica y como mínimo dar ejemplo. 
Existen aplicaciones para comprobar el nivel de dependencia del móvil y analizar el uso que hacemos de él y analizar el nivel de conciliación respecto a la familia, el trabajo y los amigos. Se llama FaceUP y está disponible para Android e iOS.

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