lunes, 23 de abril de 2018

Autonomía País Leonés



Pasan los años y los que estamos nos hacemos viejos sin darnos cuenta y está artificial comunidad autónoma se impone a un sentimiento cada día más difícil de expresar e incluso de explicar. Poco a poco vamos dejando hacer: por desidia, por cansancio, por inoperancia, por hastío por cualquier cosa. La madre de todos los Reinos se deja llevar porque ha envejecido tanto que ni siquiera el señor de Benavides que la parió en vientre ajeno la conoce ya. Sin apenas oro negro, sin vacas, sin ovejas, sin tierra, sin esperanza; León, Zamora y Salamanca se dejan morir en los brazos de una madrastra que nunca nos quiso, que sólo nos posee a conveniencia de unos pocos que se convierten en muchos al son de un salario mensual. Tristes nos esperan los días en los que nuestros hijos e hijas se vayan a vivir a otros mundos lejanos donde el frío invierno es áspero y tedioso, donde no encontrarán vinos con tapas, bullicio en los bares, donde no habrá más que recuerdos lejanos de un cielo azul brillante entre carámbanos y nieve. Como dirían en mi pueblo y en otros muchos: “entodavía estamos a tiempo de vivir nuestro sueño, de despertar del letargo al que nos someten politiquillos interesados en mantener sus propios intereses”. Estamos a tiempo y somos libres de soñar con un País Leonés lejos de castillos ajenos en los que nunca hemos buscado refugio.
Porque hoy el País Leonés ha de rugir más fuerte que nunca. Porque León, Zamora y Salamanca es nuestro sentimiento, nuestra esperanza. Porque somos leoneses. Hoy más que nunca: 
¡VIVA EL PAÍS LEONÉS!

1 comentario:

Pedro Ramon Hernandez dijo...

Gracias, Manolo, me encanta, como siempre.
Con tu permiso comparto en facebook